domingo, 24 de julio de 2016

PIMIENTOS ROJOS ASADOS


© El Platillo Comilón



INGREDIENTES:

  - 1 Kg de pimientos rojos
  - Agua
  - Aceite de oliva
  -  3 dientes de ajo
  -  Sal



ELABORACIÓN:

¿Por qué introducir en nuestra dieta el pimiento rojo?

  El pimiento rojo es una hortaliza pobre en aporte calórico, pero muy rica en vitaminas como la A, buena para la vista, la B6, con efecto diurético natural, y la C, que además de ser un potentísimo antioxidante natural, permite la absorción del hierro, de forma adecuada, por parte del organismo. Este alimento también es rico en sales minerales como son el magnesio, fósforo, potasio y calcio, y otros nutrientes saludables, como son los licopenos o los flavonoides, pigmentos vegetales naturales con efecto antioxidante. Su consumo reduce y combate el envejecimiento de las arterias, favorece el tránsito intestinal por la cantidad de fibra que presenta, mejora la visión, reduce el estrés y la ansiedad, reduce la aparición de cáncer de próstata en el hombre, etc., etc.

  Lo podemos preparar de infinidad de maneras: asado, en ensalada, relleno de arroz, carne, pescado o marisco, cocido en guisos, como picante, en polvo como especia (pimentón), en mermelada, etc. Su  color rojo aporta a nuestras recetas un aspecto único. Por todo esto, hoy, desde la cocina de El Platillo Comilón, vamos a preparar un clásico de la mesa española, unos pimientos rojos asados. ¿Nos acompañas?

  Para hacer unos ricos pimientos rojos asados debemos comprarlos en su punto óptimo de maduración y sin daños en su superficie. Los lavamos bien y los colocamos  tal cual, sin cortarles ni quitarles el rabo ni las pepitas de su interior, en una bandeja grande apta para el horno. Para que no se peguen en la bandeja, podemos cubrir el fondo de la misma previamente con papel de aluminio.


  Con ayuda de un pulverizador, o simplemente con la mano limpia, rociamos unas gotas de agua por encima de los pimientos y los metemos al horno, previamente encendido a unos 200º C. Cuando vayamos a meter la bandeja  bajamos la temperatura a 160-180º C para que no se arrebaten y acaben quemándose. Dejamos hornear durante una hora aproximadamente dándoles la vuelta de vez en cuando para que se asen por igual por todos sus lados.

  Con cuidado de no quemarnos al abrir el horno, pinchamos su carne con ayuda de la punta de un cuchillo y, si vemos que están tiernos, los sacamos y nos disponemos a quitarles la piel y pepitas.



  Existen muchos trucos para hacer esto, pero nos hemos decantado por dos que seguro os vendrán muy bien:

1- Podemos envolver los pimientos, uno a uno, con papel de aluminio, una vez sacados del horno, durante al menos 15-20 minutos. El vapor retenido en este paquete improvisado favorece así el desprendimiento de la piel.

2-  Podemos introducirlos y sacarlos repetidamente de un recipiente lleno de agua muy fría, o incluso con algo de hielo. Esto favorece de igual manera que la piel se desprenda con facilidad.

  Picamos 3 dientes de ajo en trocitos pequeños y lo añadimos a un frasco de cristal donde conservaremos nuestros pimientos asados. Una vez limpios de piel y pepitas los hacemos tiras y las echamos en un frasco de cristal limpio con tapa.


  Salamos al gusto y añadimos el jugo resultante del asado que ha quedado en la bandeja. Si es necesario, con las manos limpias, estrujamos todas las pieles y pepitas para así conseguir más jugo. Cubrimos con aceite de oliva hasta el borde del frasco, tapamos y conservamos en la nevera hasta su utilización.


NOTA: si queremos embotar nuestros pimientos rojos asados una vez elaborados, para consumirlos en otro momento… podemos. Para ello, antes de llenar los frascos de cristal con alimentos, debemos esterilizarlos y, posteriormente a su llenado, practicarles el sistema de vacío gracias al baño María.

Si quieres saber cómo esterilizar los botes o frascos de cristal para embotar alimentos, pasa por mi sección: Técnicas de cocina.

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